PANEL REY · BLOG
Comunidad · Mujeres en arquitectura · 21 de marzo
Cerámica, brunch y comunidad: una mañana creada para las arquitectas de Nuevo León
Panel Rey se unió a la comunidad de Arquitectas de Nuevo León para una experiencia distinta: un taller de cerámica en Artefacto y un brunch en Benell, donde las manos que dibujan planos se ensuciaron de arcilla. Una mañana para crear, conversar y reconectar con el porqué del oficio.
Hay días en que la arquitectura no se discute con planos sobre la mesa: se discute con las manos en la arcilla, con un café en la otra y rodeada de colegas que entienden de qué hablas con solo mirarlas. El pasado 21 de marzo fue uno de esos días. En Monterrey, un grupo de talentosas arquitectas se reunió en el taller de Artefacto para una jornada de cerámica acompañada de un brunch en Benell, en un encuentro creado especialmente para ellas por Panel Rey en alianza con la comunidad de Arquitectas de Nuevo León.
No fue una capacitación técnica, no fue un lanzamiento de producto y no fue una conferencia. Fue, deliberadamente, otra cosa: un espacio para crear con las manos, conversar sin agenda y reconectar con esa pulsión original que llevó a cada una a estudiar arquitectura. Una experiencia hecha para celebrar a la mujer que diseña, dirige obra, lidera despachos y transforma ciudades.
Por qué Panel Rey crea estos espacios
En los últimos años hemos consolidado una línea muy clara dentro de nuestro calendario: experiencias diseñadas exclusivamente para mujeres del gremio. El Taller de Arte Ready Mix, las sesiones de Yoga + Brunch con capacitación Acústica, los recorridos por nuestras plantas con la comunidad Arquitectas.mx, los espacios dentro de eventos como Mextrópoli… cada uno con un formato distinto, pero todos con un mismo propósito: reconocer, conectar y acompañar.
¿Por qué? Porque entendemos que la profesión necesita más espacios donde las arquitectas puedan encontrarse fuera de la formalidad del trabajo. Espacios donde se hable de proyectos, sí, pero también de oficio, de carrera, de las decisiones cotidianas que se toman entre el cliente, la obra y la vida personal. Y porque, francamente, sabemos que las mejores conversaciones rara vez ocurren en una sala de juntas: ocurren cuando bajas la guardia, te diviertes y compartes algo más que diapositivas.
La arquitectura se ejerce de día en la oficina, pero se cultiva en los márgenes: en las charlas con colegas, en los momentos creativos sin presión, en la red de afectos profesionales que cada una se va tejiendo a lo largo de la carrera.
Artefacto: arquitectura y arcilla, oficios hermanos
La elección de la cerámica como hilo conductor del evento no fue casual. Pocas disciplinas dialogan tan bien con la arquitectura como el trabajo con arcilla. Ambas comparten una lógica fundamental: dar forma a un material para crear espacio, función y belleza. Ambas requieren entender los límites físicos del medio: cuánto soporta, cómo se comporta cuando seca, qué le ocurre con el calor, qué tolera y qué no. Y ambas exigen aceptar que el resultado final siempre dialoga con el proceso, con las decisiones tomadas en cada etapa.
El taller de Artefacto, espacio creativo regiomontano especializado en cerámica, ofreció el escenario perfecto. Mesas, tornos, herramientas y, sobre todo, ese silencio productivo que se instala cuando un grupo de personas se concentra en hacer algo con las manos. Para muchas de las asistentes, fue un descanso bienvenido del lenguaje del CAD y el render: aquí no hay ‘deshacer’, no hay capas, no hay copiar-pegar. Solo barro, intención y tiempo.
Benell: el brunch como espacio de comunidad
Si el taller fue el momento del foco individual, el brunch en Benell fue el momento de la conversación colectiva. Acompañadas de café, platos cuidadosamente preparados y la atmósfera relajada del espacio, las arquitectas tuvieron el tiempo —ese bien tan escaso en la profesión— de hablar, escucharse y reírse sin las prisas del calendario.
Surgieron temas previsibles: proyectos en curso, retos de obra, anécdotas de clientes. Y temas menos esperados: cómo se compagina la carrera con la vida personal, qué decisiones se están tomando en los despachos liderados por mujeres, qué nuevos referentes están emergiendo en la región, qué iniciativas vale la pena impulsar juntas. Conversaciones que difícilmente caben en una conferencia formal, pero que son exactamente las que sostienen y hacen crecer a una comunidad profesional.
La fuerza de la comunidad de Arquitectas de Nuevo León
Este encuentro no habría sido posible sin la comunidad de arquitectas regiomontanas, que ha sabido construir una red sólida, generosa y en crecimiento constante. Monterrey se ha consolidado, en los últimos años, como uno de los polos más activos del país en materia de mujeres en arquitectura: aquí tiene base la asociación Arquitectas.mx, que reúne a más de 900 mujeres dedicadas a la arquitectura y el diseño con el objetivo de impulsar, visibilizar y movilizar a las profesionales del gremio.
Para Panel Rey, ser aliados de esta comunidad es un privilegio y una responsabilidad. Privilegio, porque nos permite estar cerca de quienes están redefiniendo —en sus despachos, en sus obras, en sus iniciativas docentes— el rostro de la arquitectura mexicana. Responsabilidad, porque sabemos que estar cerca implica escuchar, sumar y aportar valor real, no solo presencia. Por eso seguimos invirtiendo en este tipo de espacios y en la colaboración sostenida con las asociaciones que las representan.
Confianza · Cada experiencia compartida es resultado de una relación que se construye edición tras edición.
Amistad · Porque más allá del componente profesional, lo que sostiene a una comunidad son los vínculos personales que se generan.
Colaboración · Co-crear espacios con las arquitectas, no diseñarlos para ellas: la diferencia es enorme.
#borntocreate: un manifiesto que se vive con las manos
El hashtag que acompañó el evento —#borntocreate— no es una frase de marketing. Es, en buena medida, el resumen de lo que vimos esa mañana. Las arquitectas están hechas para crear: para imaginar espacios donde no había nada, para resolver problemas tridimensionales con elegancia, para transformar terrenos en lugares y lugares en hogares, oficinas, escuelas, hospitales o museos. La cerámica de ese día fue, en realidad, una metáfora: un recordatorio físico de que crear es, antes que cualquier otra cosa, un acto humano profundamente satisfactorio.
En Panel Rey nos sentimos identificados con esa idea. Nuestros productos son, en el fondo, herramientas creativas: paneles, perfiles, compuestos y sistemas que permiten a quienes diseñan y construyen materializar ideas. Cuando una arquitecta levanta un muro con sistema ligero, cuando una despacho resuelve una fachada compleja con PermaBase, cuando una obra alcanza los acabados con Ready Mix… lo que está pasando es, en esencia, eso: alguien creando.
Born to create no es un eslogan: es la manera más honesta de describir lo que ocurre cuando una arquitecta tiene la idea, el equipo y los materiales correctos para llevarla a cabo.
Sigamos creando, conectando y construyendo juntxs
La mañana cerró con piezas de cerámica todavía húmedas, con platos vacíos en la mesa de Benell y con la sensación —compartida por todas— de que vale la pena repetir este tipo de encuentros. Las arquitectas regresaron a sus despachos con algo más que una pieza artesanal: regresaron con conexiones nuevas, ideas frescas y la confirmación de que hay una comunidad detrás de ellas dispuesta a sumar.
Gracias a cada arquitecta que se hizo presente esa mañana. Gracias al taller de Artefacto por abrirnos su espacio creativo y al equipo de Benell por la calidez del brunch. Y gracias, sobre todo, a la comunidad de Arquitectas de Nuevo León: por su confianza, su amistad y su colaboración. Sigamos creando, conectando y construyendo juntxs. Esto apenas empieza.